miércoles, 17 de octubre de 2007

FETV, una cadena televisiva para elevar la cultura panameña

Estas siglas hacen referencia a la Fundación para la Educación en Televisión, un canal televisivo de Panamá. Panamá es un país de Centroamérica. Está delimitado en el norte por el Mar Caribe, en el sur por el Océano Pacífico, en el este por Colombia y en el oeste por Costa Rica. Es un país en forma de ese (S) torcida, y su población no llega a tres millones de habitantes. De estos tres millones, un 52% vive en situación de pobreza, y de entre este 52%, un 16% vive en extrema pobreza (familias que sobreviven con un dólar al día).
La FETV, canal panameño de televisión, más conocido popularmente como canal 5, no es ni propiedad estatal, ni de la iglesia, a pesar de que su presidente ejecutivo, Manolo Blanquern, sea un fraile dominico. Si no que es una fundación totalmente autónoma. El propio ejecutivo, Blanquern, fue quien inició este proyecto televisivo y quien hasta hoy lo ha dirigido. Blanquern asegura que llevar a la práctica el proyecto del canal 5 fue un trabajo duro y que se consiguió gracias al empeño y a la ilusión de conseguir que se hiciera realidad. Además del empeño y la ilusión, las ayudas que Manolo Blanquern recibió fueron también indispensables para que el proyecto televisivo pudiera ponerse en marcha. Recibió el apoyo del arzobispo y la ayuda económica (un total de 30.000 dólares) procedente de varios católicos con muchos recursos. El apoyo del arzobispo le sirvió para conseguir convencer al ministro del país para que les concediera la frecuencia del canal 5, además de los equipos técnicos de los que este canal disponía. La ayuda económica fue para presentar el proyecto a las entidades bancarias y así conseguir que estas lo avalaran.
Manolo Blanquer conoce muy bien la realidad social panameña, lo que le ayuda a realizar su trabajo a la perfección. Vive en Panamá desde hace 37 años. Ha vivido la dictadura de Torrico, la de Paredes, la de Flores y la de Noriega, el que fue dictador durante el período en que la población panameña padeció la invasión Gringa. Invasión iniciada la madrugada del 20 de setiembre de 1989 después de dos largos años de represión, y con el objetivo de sacar a Noriega del poder. La invasión dio lugar a que la población panameña se viera obligada a vivir en situación de precariedad: se destruyeron cuarteles, hubo bombardeos, se quemó una humilde barriada… Panamá se colapsó, se provocó un saqueo total.
Así, después de esta horrorosa etapa la moral y el ánimo de la población tocó fondo. Y precisamente, fue esa necesidad de levantar el ánimo de la población panameña, entre muchos otros factores, lo que impulsó a Manolo Blanquer a crear un proyecto televisivo que enseñara, y a la vez que animara a la gente a la reflexión y al pensamiento. Es que el objetivo principal de esta cadena de televisión es educar.
La FETV pretende conseguir que la gente tenga una conciencia crítica frente a los mensajes del Gobierno, de la sociedad del consumo… Esta televisión no quiere pensar por la sociedad, ni para la sociedad, sino que quiere pensar con el televidente. Pretende elevar la cultura panameña. Es una televisión de tipo generalista, no religiosa, que tiene como objetivo importante la promoción de valores. La producción es propia y la programación es de esmerada calidad. En tres palabras: una televisión alternativa.
En sus inicios las retransmisiones eran únicamente de cuatro horas al día, y se limitaban al ámbito metropolitano. En cinco años, ya se consiguió cubrir toda la republica y ampliar el horario de retransmisión. Canal 5 pone mucho énfasis en la programación de la tarde y la noche, ya que es la franja horaria de más audiencia. También pone mucha atención en la programación infantil, ya que los profesionales de FETV cuidan mucho la elección de los dibujos animados. Se intenta sobretodo que sean adecuados al momento y a la edad. La interactividad es muy importante en la FETV. En la mayoría de sus programas los televidentes pueden aportar su opinión, vía email o vía telefónica. En estas interacciones no se permiten ni los gritos ni las peleas. Incluso los niños también pueden hacer aportaciones en directo.
Es curioso ver como países que tienen pocos recursos tienen proyectos televisivos muchísimo más elaborados y de más calidad que países con abundancia de recursos. Cuando en realidad, sería más lógico pensar que son los países con más recursos los que tendrían que tener proyectos comunicativos de más calidad (sean cadenas televisivas, radiofónicas, periódicos…).
Es que la cuestión no está en la cantidad de recursos que tenga un país u otro, sino en el modo en como estos son utilizados. Ya que pocos recursos muy bien aprovechados pueden dar más de si que muchos recursos mal utilizados.
Sería interesante que reflexionáramos sobre la cuestión de si la calidad de las programaciones de nuestras televisiones o radios, y los contenidos de muchos periódicos y revistas, equivale a la gran cantidad de recursos de los que disponemos en nuestro país. Ya que se podría decir a grandes rasgos, que en general en nuestro país la disponibilidad de recursos es alta y que la calidad en nuestros medios de comunicación está un poco olvidada.
Por ejemplo, algunas de nuestras televisiones, no todas por supuesto, no suelen tener demasiado cuidado a la hora de elegir los dibujos animados que van a retransmitir. Suelen ser dibujos un tanto violentos: niños peleándose (algunos niños incluso, aparecen con moratones), algunas armas (por ejemplo pistolas), además de imágenes que simulan guerras. Otro ejemplo serían las películas que aparecen al mediodía los fines de semana y que por lo tanto pueden ser vistas por los niños. A veces son películas de asesinatos, de violencia de género... es decir, temáticas no recomendadas para niños. Así, si en nuestro país hay una gran cantidad de recursos a nuestra disposición para que nuestros medios estén lo más elaborados como nos sea posible, solo falta que lo intentemos, y que por lo tanto controlemos más la programación y conseguir así, que la calidad de nuestros medios aumente.

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