viernes, 30 de noviembre de 2007



La misión de la Fundació Autònoma Solidària (FAS) es contribuir en la construcción de una universidad más solidaria y a la vez más comprometida con la realidad social. Lo hace mediante la promoción de la participación voluntaria de la comunidad universitaria como instrumento para la integración de colectivos en riesgo de exclusión.
La Fundación es una organización participativa que basa su actuación en los valores cívicos que inspiran la democracia, la transparencia, la igualdad de todas las personas y sus derechos. Además, busca la acción ante las situaciones de injusticia y desigualdad social.
La FAS es también una organización que crece y aprende a través del crecimiento profesional y personal de sus colaboradores. Unos colaboradores que trabajan en equipo y que por lo tanto, si los resultados son un éxito, ello es fruto del esfuerzo de todo el equipo.
De acuerdo con esta misión, la Fundació Autònoma Solidària se ha comprometido con la comunidad universitaria de la Universidad Autónoma de Barcelona a canalizar su compromiso social, y quiere hacerlo de forma eficiente, con cualidad y equidad.
Los objetivos de la Fundación son diseñar y gestionar programas que satisfagan las necesidades especiales y la plena integración social de los colectivos que no tienen garantida la igualdad de oportunidades dentro de la comunidad universitaria.
Promover el voluntariado entre los universitarios para contribuir en su formación humana global en los valores de la solidaridad, la tolerancia, la convivencia, la libertad y la justicia, es también uno de los objetivos de la FAS:
La FAS promueve actividades y programas de solidaridad internacional, cooperación para el desarrollo y la ayuda humanitaria. Intenta coordinarse y colaborar con otras entidades de voluntariado o de intervención social (como por ejemplo Interpón Oxfarm), facilitando así el contacto entre los universitarios y los programas sociales.
Además, la FAS realiza estudios, recercas y ediciones relacionadas con sus finalidades. Ejemplos de ello son las tres Memorias graficas anuales, la revista titulada Empenta! y nueve libros que la Fundación ha editado.

El mediador de l’integració social, es uno de los 9 libros editados por la FAS.

Citilab-Cornella


El Citilab-Cornellà es un espacio orientado a activar, impulsar y extender la capacidad creativa e innovadora en tecnología de emprendedores, empresas y ciudadanos de la sociedad de la información y el conocimiento.
Este centro promueve proyectos relacionados con la Internet Social y hace especial hincapié en trabajar en la evolución de nuevos
espacios, conceptos y metodologías relacionadas con el impulso de la sociedad de la información y la nueva economía. Como por ejemplo los telecentros, los living labs o los e-learning.
Así, el Citilab-Cornellà es un centro de divulgación y formación de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) y sus paradigmas de creación de conocimiento y organización. Es un centro de investigación sobre las TIC y sobre la innovación social y empresarial que sobre ellas cabalga. Para ello el Citilab-Cornellà aloja una serie de equipamientos digitales de nueva generación.
Este centro de aprendizaje centrado en las TIC está situado en la antigua fábrica de Can Suris. El edificio de la antigua fábrica ha sido completamente rehabilitado en un proyecto arquitectónico que ha mantenido la esencia fabril del siglo XIX y ha permitido la adecuación de nuevos espacios de acuerdo con los nuevos usos del siglo XIX.

lunes, 26 de noviembre de 2007

Los valores de los medios y los valores de la escuela


Como ya hemos dicho en varias ocasiones, los medios de comunicación educan, de igual modo que lo hace la escuela, a la población en la que se transmiten sus contenidos, ya sean informativos o de entretenimiento. Auque en la mayoría de las ocasiones la programación no está pensada ni producida con fines educativos, esta educa a la población que la está consumiendo.
Como toda institución educativa, los medios de comunicación también transmiten un seguido de valores. Estos valores son bastante diferentes a los que transmite la escuela. Por ejemplo, mientras que los medios de comunicación transmiten el valor del individualismo agresivo, la escuela intenta transmitir a sus alumnos el valor de la cooperación. El hecho de que los medios transmitan este individualismo tiene una explicación. Y es que el individualismo es el mejor modo de procurar el consumo de los medios y, en general, el consumo de cualquier mercancía. Le escuela, en cambio, tiene como uno de sus valores centrales la cooperación y la relación con los demás. Esto también tiene una explicación, primero porque los demás están físicamente presentes en la escuela y, segundo, porque muchas de las tareas escolares no pueden realizarse de manera individual.
Otros de los valores mediáticos son el entretenimiento y la diversión, el uso de una retórica muy llamativa, el hecho de huir de los discursos complejos y abstractos… Por otra parte, el esfuerzo, la constancia, la perseverancia, la concentración, el análisis, la precisión, el rigor, entre otros, son algunos de los valores de la escuela.
Lo mejor sería que los valores de los medios de comunicación y los de la escuela se complementaran unos a otros, sin ningún tipo de subordinación entre ellos. Así, se deberían aceptar los valores escolares dentro de los contextos en que éstos son efectivos. Y aceptar, por otra parte, los valores mediáticos en aquellos contextos en que predominan el ocio y el descanso. Tiene su lógica, pensar que situaciones diferentes (la situación escolar y la situación mediática) den lugar a valores diferentes.

La telebasura

Es un término que se utiliza para referirse a los programas televisivos que incumplen los códigos del periodismo y que generalmente difunden valores negativos, sobre todo en la medida en que estos valores pueden influir en los niños.
Los programas de debate en los que el moderador no es objetivo suelen ser considerados telebasura. También lo son considerados los debates en que los partidarios de una tendencia son mayoría o, más habitualmente, la discusión se reduce a un griterío ensordecedor en el que predomina el insulto. Estos aspectos suelen ser comunes en los programas de corazón, y ello hace que estos programas sean considerados generalmente como telebasura. La telebasura suele equipararse con la prensa sensacionalista.
La manipulación informativa, o la confusión de información y opinión son algunos de los argumentos que se utilizan para denunciar a la programación considerada telebasura. El nulo respeto al derecho de intimidad y al honor, y la conversión del dolor y la miseria humanas en espectáculo son también algunos de los argumentos de denuncia de este tipo de televisión.
Según el Consejo del Audiovisual de Cataluña (CAC) la denominación de telebasura se aplica a un variado conjunto de modalidades televisivas y no sólo a un género televisivo específico. Por ello, aunque normalmente todo el mundo interpreta de manera bastante adecuada la expresión, resulta difícil proporcionar una definición sintética y precisa del fenómeno que recoja su complejidad.
Así, el CAC afirma que la telebasura no es un género televisivo específico, ni se limita siempre al entretenimiento, aunque éste sea el ámbito más susceptible de incurrir en sus excesos más característicos. Cuando los reality shows, concursos o programas del corazón que emiten algunos canales de televisión merecen el calificativo de basura, lo que se está calificando no es el género en sí, sino la degradación que se produce en unos casos y en unas programaciones determinadas.
El CAC ha observado con preocupación la proliferación de la programación de espacios de la llamada telebasura y es consciente de la importancia del debate público que se ha suscitado a su alrededor.
Dado el carácter subjetivo del término, es difícil determinar los orígenes de la telebasura, y aunque algunas de las características más típicas existen desde hace décadas muchas de ellas son relativamente recientes. Buena parte de ellas tienen su origen en la televisión estadounidense, donde se originaron los primeros programas de telerrealidad. El primero, Real World, fue en los años 90 en la cadena norteamericana MTV. El programa consistió en reunir a diez jóvenes con perfiles muy definidos con el objetivo de que convivieran durante las 24 horas del día y que todo pudiera ser visto por los telespectadores. El programa tan conocido aquí en España, Gran Hermano, que nació en Holanda, está inspirado en el Real World.

Muchos están en contra de este tipo de programación. Y en cambio, estos programas son de los que más audiencia consiguen. Así, debemos saber que por mucho que un sector de la población luche contra este tipo de programas, si la otra mitad los ve y por lo tanto son grandes fuentes de ingresos para las empresas informativas, es totalmente lógico que las cadenas de televisión privadas continúen con la retransmisión de este tipo de programaciones.

La influencia de los medios de comunicación en niños y jóvenes


Es una realidad la creciente influencia y el impacto de los medios de comunicación, en especial la televisión, en la cultura y en la formación de los niños jóvenes.
Cada día que pasa, aumenta el tiempo de dedicación a los medios por parte de jóvenes y niños. Más allá de dormir y e ir a la escuela o universidad, la mayor parte del tiempo parecen permanecer conectados a alguna de las tecnologías de la comunicación y la información.
Tal es la costumbre de vivir en un entorno totalmente mediatizado, es decir, en un mundo rodeado de medios de comunicación y conectados a ellos las 24 horas del día, que el silencio y la tranquilidad no empiezan a resultar escasos. Además, de que cuando si que tienen lugar, el silencio y la tranquilidad representan para los jóvenes un elemento de inquietud y desasosiego.
Es preciso considerar el poder que tienen los medios de comunicación y sus discursos para conformar la mente de la población. El desarrollo de la publicidad y de la propaganda política han venido a poner en evidencia esta influyente capacidad de los medios. Así, a partir de la publicidad que los medios difunden, y en especial la televisión, los niños y jóvenes se construyen las imágenes de las distintas marcas y se ven inducidos a la compra de determinados productos. Lo mismo ocurre con la propaganda política, ya que los medios de comunicación a partir de la inculcación sistemática de ideas y visiones del mundo, hacen que tanto niños como jóvenes en lugar de crearse su propia visión de la realidad que les rodea, copien la que les muestran los medios de comunicación.
Ambos casos, nos ejemplifican la importancia e influencia que los medios de comunicación ejercen en el conjunto de la población, y en especial entre los niños y jóvenes de un país. Así, debemos atribuir un gran impacto a los medios de comunicación sobre la sociedad.
Es esta la razón por la que algunos educadores están impresionados, y, a veces, escandalizados, cuando contemplan los contenidos que ciertas televisiones ofrecen a sus estudiantes o a sus hijos. Cuando hablamos de ciertos contenidos televisivos nos estamos refiriendo a la telebasura, precisamente con objeto de señalar la degradación y degeneración del contenido que transmite.
A pesar de esta postura y punto de vista que consiste en una oposición tan radical a la televisión, también existen otros puntos de vista. Por ejemplo, hay quienes no creen en esta influencia tan fuerte que los medios de comunicación ejercen sobre los niños y jóvenes, de aquí que no vean los efectos de la telebasura como tan nocivos.
Se han levantado algunas voces para señalar que la omnipotencia del discurso mediático no es cierta, que tiene mucho de mito, y que, en cualquier caso se exagera. Estas voces opinan que son muchos los estudios que nos hablan sobre el hecho incuestionable de que la influencia de los medios está relativizada por el contexto, social y familiar, y por las actitudes de los receptores. Por tanto, hablar de efectos, en el sentido de puro impacto mediático no sería razonable, y, consecuentemente, nadie puede ni debe culpar a la televisión de ningún mal social.
Sin embargo, y pese a la polémica entre las distintas posturas, al valorar la incidencia de la televisión sobre este sector de la población no pueden esconderse algunos hechos tan decisivos como que los niños y los jóvenes viven cada día más inmersos en una sociedad mediática presidida por la televisión y que esta sociedad mediática es portadora de un nuevo tipo de sensibilidad y de percepciones, y propone nuevos valores e influencias.

lunes, 19 de noviembre de 2007

La brecha digital

Esta expresión hace referencia a la diferencia socioeconómica entre aquellas comunidades que tienen acceso a las nuevas tecnologías de la información y la comunicación, las TIC, (Internet, teléfonos móviles...) y aquellas que no tienen acceso. Brecha digital también hace referencia a las diferencias que hay entre grupos según su capacidad para utilizar las TIC de forma eficaz, debido a los distintos niveles de alfabetización digital y capacidad tecnológica. Así, se dan casos en que aún cuando las personas pueden comprar un ordenador o un teléfono móvil, no son capaces de utilizarlos.
El concepto se utiliza en ocasiones para señalar las diferencias entre aquellos grupos que tienen acceso a contenidos digitales de calidad y aquellos que no.
Según Internet World Stats, actualizado en el 2005, de los 985 millones de internautas conectados, casi el 70% vive en los países industrializados, donde reside el 15% de la población mundial. Mientras que Europa y Estados Unidos suman 500 millones de usuarios, en todo el continente africano no hay más que 4, y estas diferencias se manifiestan asimismo entre hombres y mujeres, ciudad o campo, edades y estatus sociales.
El término Brecha digital procede del inglés digital divide, utilizado por la Administración Clinton para hacer referencia a la fractura que podía producirse en los Estados Unidos entre "conectados" y "no conectados" si no se superaban las serias diferencias entre territorios, razas y etnias, clases y géneros, mediante inversiones públicas en infraestructuras y ayudas a la educación.
Algunos autores españoles prefieren el término fractura digital o estratificación digital. Ya que argumentan que estas dos expresiones expresan mucho mejor la diferencia socioeconómica entre aquellos que tienen acceso a las TIC y aquellos que no.
Hay autores que extienden el alcance de la Brecha Digital para explicar también lo que se ha denominado analfabetismo digital. El analfabetismo digital consiste en la escasa habilidad o competencia de una gran mayoría de miembros de las generaciones nacidas antes de los años sesenta para manejar las herramientas tecnológicas de computación.
La economía y la usabilidad son dos aspectos a tener en cuenta al analizar la brecha digital.
La falta de oportunidades para negocios y el bajo nivel de progreso económico que caracteriza a muchos de los países en desarrollo es ciertamente la razón primaria de la brecha digital. Los gobiernos de los países pobres se enfrentan a preocupaciones más importantes, tales como comida, salud pública y seguridad en vez de las mejoras tecnológicas. Como resultado, la población de esos países no alcanza niveles altos de educación y no recibe el conocimiento necesario para utilizar las nuevas tecnologías de la información y la comunicación.
Un artículo sobre la Brecha Digital publicado en The Econimist explicaba que la brecha digital no es un problema en sí mismo, sino un síntoma de brechas más profundas, más importantes: de ingresos, desarrollo y alfabetización.
En este punto es importante mencionar el proyecto "One laptop per child", el cual apunta a distribuir ordenadores portátiles flexibles, de coste ultra-bajo, con gran ahorro de energía a jóvenes que viven en países en vías de desarrollo. El ordenador costará unos 100 dólares y estará equipado con todos los dispositivos necesarios para conectarse a Internet.

Las tecnologías digitales están lejos aún de ser “simples” y “fáciles de usar” para muchos. Algunas personas aún serían incapaces de usar un ordenador aunque lo obtuvieran de manera gratuita. El nivel de alfabetización entre los propietarios de ordenadores es muy bajo.
Así, la brecha digital es un problema que caracteriza tanto a los países desarrollados como a los países en vías de desarrollo. En las áreas industrializadas del mundo las tecnologías digitales son baratas, pero ello no significa que todo el mundo que tenga acceso a Internet, por ejemplo, sepa utilizarlo. Por otro lado, los países en vías de desarrollo están limitados en su acceso a las tecnologías digitales tanto por temas económicos como por temas de educación. La brecha digital debe entonces ser peleada como mínimo en dos campos de batalla: el de la economía y el de la educación.

  • La brecha digital en España se agranda:

La brecha digital se agranda en España. El internauta tipo tiene un perfil cada vez más marcado: hombre, de 15 a 34 años, residente en una capital de provincia, con estudios y un trabajo. Esta clase de navegante se conecta cada vez más, mientras que mayores, amas de casa, parados y residentes de zonas rurales lo hacen en mucha menos proporción.
Y, además, hay 4,5 millones de españoles, que residen en 2.534 municipios, que no tienen posibilidad de acceder a Internet de banda ancha. Uno de cada dos internautas reside en capitales de provincia.
La cifra de internautas que residen en capitales de provincia y en las comunidades con mayor renta sigue aumentando a mayor ritmo que en las zonas menos favorecidas. Con ello la brecha digital en España no deja de aumentar.

miércoles, 14 de noviembre de 2007

Alfabetización digital


La alfabetización es la preparación que los ciudadanos necesitan para poder desenvolverse en su entorno sin dificultades. En estos momentos, estamos viviendo la creación de un nuevo modelo de sociedad con la significativa presencia de las tecnologías de la información y la comunicación, las conocidas TIC. Así, que si en nuestro entorno es cada vez mayor el protagonismo de las TIC, a partir de ahora también necesitaremos para desenvolvernos en nuestro entorno una alfabetización basada y centrada en las tecnologías de la información y la comunicación, es decir, una alfabetización digital. Necesitamos un proceso de acercamiento de los ciudadanos a las tecnologías de la información y el conocimiento.
Entendemos por alfabetización digital el proceso de adquisición de los conocimientos necesarios para conocer y utilizar adecuadamente las tecnologías de la información y la comunicación y poder responder críticamente a los estímulos y exigencias de un entorno informacional cada vez más complejo, con variedad y multiplicidad de fuentes, medios de comunicación y servicios.
En definitiva, estar alfabetizado digitalmente sería poseer la capacitación imprescindible para sobrevivir en la Sociedad de la Información y poder actuar críticamente sobre ella. Se trata de atender a los fines últimos de la educación como herramienta de transformación social.
Este tipo de alfabetización también suele ser denominada como alfabetización informacional, computacional, tecnológica o electrónica, dependiendo en el contexto en que se utilice.
La alfabetización digital no debe reducirse únicamente a una serie de destrezas básicas de manejo de equipos y programas informáticos. Proporcionar el conocimiento de los lenguajes que conforman los documentos multimedia interactivos y el modo en que se integran, es también uno de los objetivos de la alfabetización digital.
Otros de los objetivos principales de la alfabetización digital son que la población conozca y aprenda a utilizar los dispositivos y técnicas más frecuentes de procesamiento de la información, que conozca y valore las implicaciones sociales y culturales de las nuevas tecnologías multimedia, además de que intenta favorecer la actitud de receptores críticos y emisores responsables en contextos de comunicación democrática.
A diferencia de lo que ocurre con la alfabetización tradicional, la alfabetización centrada en la lectura y la escritura verbal, que suele asociarse a las más tempranas edades, o a quienes en su día no pudieron aprender a leer y a escribir, la alfabetización digital tiene dos grandes tipos de destinatarios. Por una parte los niños, que la reciben como su primera alfabetización, la más propia de su tiempo; y por otra parte, los adultos que han de adquirir nuevos conocimientos y destrezas relacionados con las nuevas formas de crear, gestionar, transmitir, presentar y comprender la información. Así, tanto los adultos como los niños son destinatarios de la alfabetización digital.
La vida digital supone un desafío constante de aprendizaje y adaptación inteligente ante una realidad social en permanente evolución.

martes, 6 de noviembre de 2007

Glosario de conceptos relacionados con la comunicación y la educación

Emitir: Lanzar ondas hercianas para hacer oír noticias, música, etc.

Difundir: Propagar o divulgar conocimientos, noticias, actitudes, costumbres, modas, etc.

Informar: Enterar, dar noticia de algo.

Comunicar: Transmitir señales mediante un código común al emisor y al receptor.

Información: Comunicación o adquisición de conocimientos que permiten ampliar o precisar los que se poseen sobre una materia determinada.

Noticia: Contenido de una comunicación antes desconocida.

Argumentar: Aducir, alegar, poner argumentos.

Narrar: Contar, referir lo sucedido, o un hecho o una historia ficticios.

Describir: Representar a alguien o algo por medio del lenguaje, refiriendo o explicando sus distintas partes, cualidades o circunstancias.

Educar: Dirigir, encaminar, adoctrinar.

Instruir: Enseñar, adoctrinar.

Aprender: Adquirir el conocimiento de algo por medio del estudio o de la experiencia.

Sentir: Experimentar sensaciones producidas por causas externas o internas.

Percibir: Recibir por uno de los sentidos las imágenes, impresiones o sensaciones externas.

Razonar: Discurrir, ordenando ideas en la mente para llegar a una conclusión

¿Cuál es la actividad y las funciones de un periodista?


El periodista es aquel profesional de la comunicación que se dedica básicamente a la búsqueda de información para después difundirla. Así, se encarga de dar elementos a los ciudadanos para que sepan que es lo que está pasando y formen su propia opinión acerca de los diversos hechos que se dan diariamente. La labor del periodista debería seguir los valores del respeto por la verdad y el rigor en la búsqueda de la información. Antes de difundir una información el periodista debe asegurarse de que sus fuentes de información son totalmente viables y de que están contrastadas.
El periodista debe saber que los medios de comunicación son la principal fuente de información de los ciudadanos para conocer el entorno o realidad que les rodea. La población no puede informarse por si sola de todo lo que ocurre, y por ello acude a los medios para que estos les informen de la situación que se vive, tanto en lugares cercanos a nuestra vivienda, como en lugares lejanos. En definitiva, el periodismo es la forma más práctica de conocer el mundo y saber lo que sucede en él.
La información del periodista debe ser relevante, breve, concisa y clara, siempre intentando facilitar la tarea de comprensión del consumidor del medio comunicativo en cuestión.
Es importante que el periodista tenga en cuenta que cuando está difundiendo una información está educando a la población. Los medios de comunicación son como una escuela paralela a la escuela tradicional y tienen un papel fundamental en el proceso de socialización, de aquí que digamos que son una fuente de conocimiento y de saber para la población. Así, el periodista cuando difunda la información debe saber que la función educativa es también uno de los pilares de la profesión periodística.
La absoluta objetividad en la tarea periodística es imposible, ya que las actividades de selección y de valoración de la información se hacen desde un punto de vista subjetivo. Esto no significa que aunque el periodista sea subjetivo, no deba realizar estas dos actividades intentando siempre ser lo más fiel posible a los hechos. Las noticias son sagradas y el periodista debe ajustarse a la realidad de los hechos informativos.
La función del periodista no se limita en buscar información para posteriormente difundirla, ya que este también tiene que tener en cuenta como función importante en su tarea profesional el hecho de ir renovando su bagaje de información general (su nivel cultural) y su conocimiento teórico. Un conocimiento teórico tanto en materia de las nuevas tecnologías de la comunicación y la información, como en las técnicas de búsqueda de información, o redacción, para así poder desempeñar su labor profesional de un modo totalmente correcto.

domingo, 4 de noviembre de 2007

Evolución del sistema educativo ante la escuela paralela (los medios de comunicación)

En sus inicios los educadores tradicionales, por educadores tradicionales entendemos a los profesionales de la educación dentro de las escuelas, no miraban con ningún agrado a los medios de comunicación. Los educadores veían los medios de comunicación como meros instrumentos que los desprestigiaban. Y que además los contradecían. Mientras ellos les pedían y aconsejaban a sus alumnos que leyeran más de lo que lo hacían, los medios lo único que hacían era distraer a sus alumnos y crear en ellos otras formas de aprender sobre la realidad que la enseñanza tradicional no les podía transmitir.
Ello se debe a que el aumento del consumo de los medios en los niños y jóvenes dio lugar a que cada vez prefirieran más el conocimiento directo de la realidad que transmiten los medios de comunicación, en lugar de preferir para su educación los razonamientos complejos y abstractos de los que se servían sus tutores. Así, la mayoría de ellos, acostumbrados al sonido, a los colores y a los ritmos del discurso audiovisual, se veían cada vez, más ajenos al esfuerzo y a la disciplina. Ambos, objetivos de la educación tradicional.
Como consecuencia de ello, para muchos niños y jóvenes, la lectura de textos no visuales o el mero disfrute de la literatura, sencillamente, no tenía sentido.
Esto hizo reaccionar a los educadores. Y estos empezaron un seguido de críticas dirigidas a los medios. Ellos mismos han afirmado alguna vez que los medios de comunicación contradicen lo que durante las horas de clase los profesores han enseñado. Algunos profesores, incluso, han buscado la disolución y desaparición de esos enemigos, los medios de comunicación.
Con el tiempo la situación cambió. Y entre la ignorancia mediática, por un lado, y la denuncia radical, por otro, se fue abriendo paso, poco a poco, una actitud algo más informada y, al mismo tiempo, más sosegada. Algunos educadores analizaron con más calma de la que había existido hasta el momento, el poder de los medios de comunicación en la cultura de los niños, de los jóvenes e incluso de los adultos (en los que, naturalmente, se incluyen también los profesores y educadores). Se estudió, por otra parte, el modo más constructivo de reaccionar ante ese poder. Esto significó, en algunos casos, la necesidad de oponerse al poder de los medios en aquello que fuese necesario, pero también de asociarse con él cuando fueran reconocibles sus efectos positivos. Es entonces cuando surge la idea de una alianza entre el mundo de la comunicación y la educación.
En los niños y jóvenes estudiantes se produjo una transformación fundamental: los niños y jóvenes que consumían televisión y cine con una cierta regularidad empezaron a pensar en términos visuales y desarrollaron un agudo sentido a la hora de comprender e interpretar los nuevos procedimientos narrativos que introducían los medios audiovisuales.
Esta transformación también se basó en empezar a disponer de un sistema de atención diferente al de generaciones anteriores: basado en una necesidad de excitación y de estímulos sonoros y audiovisuales; menos dado a la paciencia y a la espera; y menos capaz de dirigir sus sentidos durante mucho tiempo a un mismo objeto o asunto.
Fue precisamente esta transformación lo que hizo que la mayoría de educadores intentaran modificar su manera de educar. Por ejemplo, algunos profesores de primaria empezaron a encontrar imprescindible para la educación la utilización del ordenador, vídeos o dvd’s. Mientras que los profesores de secundaria y de la universidad empezaron a utilizar la exposición de power points que facilitaran la tarea de tomar apuntes y la de captar la atención del alumno; también la utilización de transparencias; y, también la de audiovisuales. En nuestros días, se puede decir que ya hay muy pocos profesores o educadores que utilizan únicamente como material didáctico los libros.