
Como ya hemos dicho en varias ocasiones, los medios de comunicación educan, de igual modo que lo hace la escuela, a la población en la que se transmiten sus contenidos, ya sean informativos o de entretenimiento. Auque en la mayoría de las ocasiones la programación no está pensada ni producida con fines educativos, esta educa a la población que la está consumiendo.
Como toda institución educativa, los medios de comunicación también transmiten un seguido de valores. Estos valores son bastante diferentes a los que transmite la escuela. Por ejemplo, mientras que los medios de comunicación transmiten el valor del individualismo agresivo, la escuela intenta transmitir a sus alumnos el valor de la cooperación. El hecho de que los medios transmitan este individualismo tiene una explicación. Y es que el individualismo es el mejor modo de procurar el consumo de los medios y, en general, el consumo de cualquier mercancía. Le escuela, en cambio, tiene como uno de sus valores centrales la cooperación y la relación con los demás. Esto también tiene una explicación, primero porque los demás están físicamente presentes en la escuela y, segundo, porque muchas de las tareas escolares no pueden realizarse de manera individual.
Otros de los valores mediáticos son el entretenimiento y la diversión, el uso de una retórica muy llamativa, el hecho de huir de los discursos complejos y abstractos… Por otra parte, el esfuerzo, la constancia, la perseverancia, la concentración, el análisis, la precisión, el rigor, entre otros, son algunos de los valores de la escuela.
Lo mejor sería que los valores de los medios de comunicación y los de la escuela se complementaran unos a otros, sin ningún tipo de subordinación entre ellos. Así, se deberían aceptar los valores escolares dentro de los contextos en que éstos son efectivos. Y aceptar, por otra parte, los valores mediáticos en aquellos contextos en que predominan el ocio y el descanso. Tiene su lógica, pensar que situaciones diferentes (la situación escolar y la situación mediática) den lugar a valores diferentes.
Como toda institución educativa, los medios de comunicación también transmiten un seguido de valores. Estos valores son bastante diferentes a los que transmite la escuela. Por ejemplo, mientras que los medios de comunicación transmiten el valor del individualismo agresivo, la escuela intenta transmitir a sus alumnos el valor de la cooperación. El hecho de que los medios transmitan este individualismo tiene una explicación. Y es que el individualismo es el mejor modo de procurar el consumo de los medios y, en general, el consumo de cualquier mercancía. Le escuela, en cambio, tiene como uno de sus valores centrales la cooperación y la relación con los demás. Esto también tiene una explicación, primero porque los demás están físicamente presentes en la escuela y, segundo, porque muchas de las tareas escolares no pueden realizarse de manera individual.
Otros de los valores mediáticos son el entretenimiento y la diversión, el uso de una retórica muy llamativa, el hecho de huir de los discursos complejos y abstractos… Por otra parte, el esfuerzo, la constancia, la perseverancia, la concentración, el análisis, la precisión, el rigor, entre otros, son algunos de los valores de la escuela.
Lo mejor sería que los valores de los medios de comunicación y los de la escuela se complementaran unos a otros, sin ningún tipo de subordinación entre ellos. Así, se deberían aceptar los valores escolares dentro de los contextos en que éstos son efectivos. Y aceptar, por otra parte, los valores mediáticos en aquellos contextos en que predominan el ocio y el descanso. Tiene su lógica, pensar que situaciones diferentes (la situación escolar y la situación mediática) den lugar a valores diferentes.
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