lunes, 19 de noviembre de 2007

La brecha digital

Esta expresión hace referencia a la diferencia socioeconómica entre aquellas comunidades que tienen acceso a las nuevas tecnologías de la información y la comunicación, las TIC, (Internet, teléfonos móviles...) y aquellas que no tienen acceso. Brecha digital también hace referencia a las diferencias que hay entre grupos según su capacidad para utilizar las TIC de forma eficaz, debido a los distintos niveles de alfabetización digital y capacidad tecnológica. Así, se dan casos en que aún cuando las personas pueden comprar un ordenador o un teléfono móvil, no son capaces de utilizarlos.
El concepto se utiliza en ocasiones para señalar las diferencias entre aquellos grupos que tienen acceso a contenidos digitales de calidad y aquellos que no.
Según Internet World Stats, actualizado en el 2005, de los 985 millones de internautas conectados, casi el 70% vive en los países industrializados, donde reside el 15% de la población mundial. Mientras que Europa y Estados Unidos suman 500 millones de usuarios, en todo el continente africano no hay más que 4, y estas diferencias se manifiestan asimismo entre hombres y mujeres, ciudad o campo, edades y estatus sociales.
El término Brecha digital procede del inglés digital divide, utilizado por la Administración Clinton para hacer referencia a la fractura que podía producirse en los Estados Unidos entre "conectados" y "no conectados" si no se superaban las serias diferencias entre territorios, razas y etnias, clases y géneros, mediante inversiones públicas en infraestructuras y ayudas a la educación.
Algunos autores españoles prefieren el término fractura digital o estratificación digital. Ya que argumentan que estas dos expresiones expresan mucho mejor la diferencia socioeconómica entre aquellos que tienen acceso a las TIC y aquellos que no.
Hay autores que extienden el alcance de la Brecha Digital para explicar también lo que se ha denominado analfabetismo digital. El analfabetismo digital consiste en la escasa habilidad o competencia de una gran mayoría de miembros de las generaciones nacidas antes de los años sesenta para manejar las herramientas tecnológicas de computación.
La economía y la usabilidad son dos aspectos a tener en cuenta al analizar la brecha digital.
La falta de oportunidades para negocios y el bajo nivel de progreso económico que caracteriza a muchos de los países en desarrollo es ciertamente la razón primaria de la brecha digital. Los gobiernos de los países pobres se enfrentan a preocupaciones más importantes, tales como comida, salud pública y seguridad en vez de las mejoras tecnológicas. Como resultado, la población de esos países no alcanza niveles altos de educación y no recibe el conocimiento necesario para utilizar las nuevas tecnologías de la información y la comunicación.
Un artículo sobre la Brecha Digital publicado en The Econimist explicaba que la brecha digital no es un problema en sí mismo, sino un síntoma de brechas más profundas, más importantes: de ingresos, desarrollo y alfabetización.
En este punto es importante mencionar el proyecto "One laptop per child", el cual apunta a distribuir ordenadores portátiles flexibles, de coste ultra-bajo, con gran ahorro de energía a jóvenes que viven en países en vías de desarrollo. El ordenador costará unos 100 dólares y estará equipado con todos los dispositivos necesarios para conectarse a Internet.

Las tecnologías digitales están lejos aún de ser “simples” y “fáciles de usar” para muchos. Algunas personas aún serían incapaces de usar un ordenador aunque lo obtuvieran de manera gratuita. El nivel de alfabetización entre los propietarios de ordenadores es muy bajo.
Así, la brecha digital es un problema que caracteriza tanto a los países desarrollados como a los países en vías de desarrollo. En las áreas industrializadas del mundo las tecnologías digitales son baratas, pero ello no significa que todo el mundo que tenga acceso a Internet, por ejemplo, sepa utilizarlo. Por otro lado, los países en vías de desarrollo están limitados en su acceso a las tecnologías digitales tanto por temas económicos como por temas de educación. La brecha digital debe entonces ser peleada como mínimo en dos campos de batalla: el de la economía y el de la educación.

  • La brecha digital en España se agranda:

La brecha digital se agranda en España. El internauta tipo tiene un perfil cada vez más marcado: hombre, de 15 a 34 años, residente en una capital de provincia, con estudios y un trabajo. Esta clase de navegante se conecta cada vez más, mientras que mayores, amas de casa, parados y residentes de zonas rurales lo hacen en mucha menos proporción.
Y, además, hay 4,5 millones de españoles, que residen en 2.534 municipios, que no tienen posibilidad de acceder a Internet de banda ancha. Uno de cada dos internautas reside en capitales de provincia.
La cifra de internautas que residen en capitales de provincia y en las comunidades con mayor renta sigue aumentando a mayor ritmo que en las zonas menos favorecidas. Con ello la brecha digital en España no deja de aumentar.

No hay comentarios: