Cuando escuchamos la palabra educación directamente y de forma inconsciente pensamos en las escuelas, los institutos y, probablemente también en las universidades. Ello se debe a que la mayoría de la población cree que los únicos centros dedicados a la difusión del conocimiento y por lo tanto, los únicos encargados de la tarea educativa, son este tipo de centros. Y así es, las escuelas, los institutos y las universidades tienen un papel muy importante en la difusión del conocimiento. Pero a pesar de este papel tan importante, las escuelas, institutos y universidades no son los únicos que se encargan de las tareas educativas. Los medios de comunicación son también una importante vía de conocimiento y educación. Por eso son llamados muchas veces: la escuela paralela.
Muchos estudios han puesto de relieve que los niños en edad escolar suelen pasar más tiempo delante del televisor que en la escuela. Así, todo lo que aprenden estos niños no proviene únicamente de las aulas de estudio, sino que procede también de lo que ven en las pantallas de sus televisores. De aquí que sea tan importante el estudio y la selección de las programaciones en franjas horarias que puedan ser vistas por los niños. Por ejemplo, no sirve de nada que en la escuela los maestros enseñen a sus alumnos a pedir las cosas por favor, a que no lancen por la calle los papeles al suelo, a que dialoguen en lugar de pelearse… si después al llegar a sus casas ponen la televisión y aparecen dibujos con actuaciones violentas y que contradicen lo que aprendieron en el colegio.
Otro ejemplo, seria la contradicción que se suele dar en los jóvenes cuando en la escuela se les enseña lo negativo que puede ser para la salud fumar, y llegan a sus casas ponen el televisor y lo primero que ven es a un hombre o a una mujer que pasea por la calle y se enciende un cigarro.
Así, los medios de comunicación son una vía muy importante para la educación de los niños y los jóvenes. Pero no solo para la educación de estos, ya que son también muchos los adultos que se pasan muchísimas horas delante del televisor y que aprenden mientras lo hacen.
La tarea educacional de los medios de comunicación no se limita únicamente a los programas televisivos instruccionales, como por ejemplo, los programas que nos dicen como debemos alimentarnos correctamente o como debemos actuar ante algunas situaciones. Ya que los programas que nos dejan tan claro que van a dar órdenes o instrucciones también son una vía de conocimiento y educación para los adultos.
Por ejemplo, en los telediarios no se nos dan pautas de comportamiento, pero se nos da a través de las noticias y de forma no directa, informaciones que nos describen como debemos actuar, que es lo correcto y lo que no… Además de que también nos proporcionan información sobre temas de actualidad que amplían nuestros conocimientos; tarea que también realizan las programaciones basadas en documentales, reportajes…
Así, ya sea en el caso de los niños o de los adultos, la población actúa generalmente de un modo acorde con lo que los medios muestran o marcan.
En los contextos y países más diversos se aprecia que esta escuela paralela, los medios de comunicación, está reduciendo el peso no sólo de la auténtica escuela, sino de las familias y de los tutores en la tarea educativa.
El fenómeno se presenta como irreversible. Todo parece indicar que en el siglo XXI, buena parte de la socialización de los niños y jóvenes, y una parte del patrimonio cultural de la humanidad se va a transmitir a través de los medios de comunicación. De aquí que sea imprescindible relacionar comunicación y educación y tratar de conocer qué significa la existencia de esta nueva escuela paralela.
Muchos estudios han puesto de relieve que los niños en edad escolar suelen pasar más tiempo delante del televisor que en la escuela. Así, todo lo que aprenden estos niños no proviene únicamente de las aulas de estudio, sino que procede también de lo que ven en las pantallas de sus televisores. De aquí que sea tan importante el estudio y la selección de las programaciones en franjas horarias que puedan ser vistas por los niños. Por ejemplo, no sirve de nada que en la escuela los maestros enseñen a sus alumnos a pedir las cosas por favor, a que no lancen por la calle los papeles al suelo, a que dialoguen en lugar de pelearse… si después al llegar a sus casas ponen la televisión y aparecen dibujos con actuaciones violentas y que contradicen lo que aprendieron en el colegio.
Otro ejemplo, seria la contradicción que se suele dar en los jóvenes cuando en la escuela se les enseña lo negativo que puede ser para la salud fumar, y llegan a sus casas ponen el televisor y lo primero que ven es a un hombre o a una mujer que pasea por la calle y se enciende un cigarro.
Así, los medios de comunicación son una vía muy importante para la educación de los niños y los jóvenes. Pero no solo para la educación de estos, ya que son también muchos los adultos que se pasan muchísimas horas delante del televisor y que aprenden mientras lo hacen.
La tarea educacional de los medios de comunicación no se limita únicamente a los programas televisivos instruccionales, como por ejemplo, los programas que nos dicen como debemos alimentarnos correctamente o como debemos actuar ante algunas situaciones. Ya que los programas que nos dejan tan claro que van a dar órdenes o instrucciones también son una vía de conocimiento y educación para los adultos.
Por ejemplo, en los telediarios no se nos dan pautas de comportamiento, pero se nos da a través de las noticias y de forma no directa, informaciones que nos describen como debemos actuar, que es lo correcto y lo que no… Además de que también nos proporcionan información sobre temas de actualidad que amplían nuestros conocimientos; tarea que también realizan las programaciones basadas en documentales, reportajes…
Así, ya sea en el caso de los niños o de los adultos, la población actúa generalmente de un modo acorde con lo que los medios muestran o marcan.
En los contextos y países más diversos se aprecia que esta escuela paralela, los medios de comunicación, está reduciendo el peso no sólo de la auténtica escuela, sino de las familias y de los tutores en la tarea educativa.
El fenómeno se presenta como irreversible. Todo parece indicar que en el siglo XXI, buena parte de la socialización de los niños y jóvenes, y una parte del patrimonio cultural de la humanidad se va a transmitir a través de los medios de comunicación. De aquí que sea imprescindible relacionar comunicación y educación y tratar de conocer qué significa la existencia de esta nueva escuela paralela.
1 comentario:
Y es así...los medios de comunicación juegan un papel muy importante en la educación, tanto de niños como de no tan niños. A partir de buenos proyectos creo que se puede llegar a hacer una televisión acorde con las esperanzas de los pedagogos.
Un besito!!
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